Fotografías abstractas creadas en el puerto de Dénia (España), donde las ondas del mar y los reflejos de los barcos atracados se transforman en composiciones visuales llenas de ritmo y energía.
A través de un proceso de fusión de imágenes, lo que fue agua se convierte en color y lo que fue reflejo se convierte en dibujo. Las formas se disuelven y los tonos se entrelazan hasta transformar el paisaje marino en una composición abstracta suspendida en el tiempo.